Octubre, 2009

Quirón- V parte.

Quirón

Parte V

Quirón en Libra:

«Te busqué, pero no pude encontrarte;

Te llamé en alta voz, de pie sobre el minarete;

A la salida y la puesta del sol,

Hice sonar la campana del templo.

Te busqué sobre la Tierra; Te busqué en los Cielos,

Mi bienamado, pero finalmente Te he encontrado

Oculto como una perla en la concha de mi corazón»

Con este emplazamiento, las relaciones son de primordial importancia, y aquí encontraremos a Quirón en todas sus diversas facetas; es probable que muchas veces nos metamos en el fuego y nos quememos. Esta situación es con frecuencia una repetición de nuestra relación inicial con el progenitor del sexo opuesto, y puede hacernos creer que las relaciones son peligrosas y es mejor evitarlas, o por lo menos abordarlas bien pertrechados para la batalla. Esto puede llevarnos al sufrimiento, a la soledad y a ponernos a la defensiva, mientras no hayamos reconocido la fuente de esta pauta. El entorno de nuestra niñez puede haberse caracterizado por relaciones destructivas, o quizá por la falta de relación y el mantenimiento de una máscara de cortesía como pantalla para ocultar la hostilidad, la venganza y la competitividad (matices de Aries). Es probable, por lo tanto, que hayamos aprendido más sobre la forma de defendernos que sobre cómo establecer relaciones, y las cosas se complican porque el enemigo es esencialmente invisible: los sentimientos que no se expresan pueden herirnos mucho más que los que reconocemos abiertamente, incluso cuando estos últimos son muy desagradables. Tal vez hayamos aprendido a complacer a todo el mundo, a ser todo lo que los demás necesitan, a suavizar los posibles conflictos. Quizá tengamos una sobredosis de la diplomacia y el tacto de Libra, que nos deje temerosos, frágiles y en actitud defensiva, porque con Quirón en Libra los conflictos interpersonales nos perturban más de lo que es habitual, debido quizás a este conflicto manifiesto o subterráneo en el ambiente de nuestros primeros años. Paradójicamente, aquí puede haber otro ejemplo de la herida que se cura por la acción de la espada que la produjo: aquí tenemos la capacidad de aprender a permanecer creativamente en situaciones llenas de conflictos, a pelear con limpieza y a confiar en nuestras relaciones durante el proceso. En Libra nos encontramos también por primera vez con el «otro»: tanto con «otras» personas diferentes de nosotros como con nuestro propio «otro» interior, la sombra o el lado inconsciente de nuestra naturaleza. Este emplazamiento incrementa nuestra tendencia a reaccionar ante las personas como si fueran extensiones de nosotros mismos; es probable que nuestras reacciones emocionales ante los demás tengan más que ver con nosotros mismos que con ellos. Puede ser que tengamos dificultades en las relaciones, en las que parece que los demás se pelearan con nosotros: en realidad, están luchando por no ser la imagen que proyectamos sobre ellos. Así pueden generarse situaciones de servidumbre emocional; las relaciones pueden terminar volviéndose lesivas para las dos personas implicadas que probablemente se autodestruyan. En cuanto a la imagen de Quirón, ya pone en juego un difícil acoplamiento de elementos irreconciliables, cuando el planeta está en Libra, aumenta la tendencia a vivir los problemas quironianos por intermedio de terceros. Por ejemplo, es probable que inconscientemente el nativo se adapte a alguno de los papeles asociados con Quirón: el de herido, el sanador, el de maestro, el de aprendiz, el de proscrito(desterrado), el de salvador, el de héroe y el de heridor. Entonces atraerá hacia sí a las personas que representen su puesto; de hecho, quienes tienen este emplazamiento de Quirón aprenden mucho sobre sí mismos fijándose en la clase de personas hacia quienes se sienten atraídos, y en las que se sienten atraídas por ellos, en la medida en que simbolizan lo que en ellos mismos es débil o se encuentra en estado potencial. Por ejemplo, quien siempre atraiga a los «patitos feos» tendrá que preguntarse si no estará negando algún doloroso fallo propio, o si necesitará de ellos para sentirse poderoso; quien se relacione siempre con personas dominantes tal vez no esté reconociendo su propio poder. Quien termine frecuentemente sintiéndose víctima en sus relaciones necesitará descubrir poco a poco los mecanismos con que, sin darse cuenta, provoca estas situaciones. Porque si insistimos en ver al «heridor» como alguien que esta fuera de nosotros, es probable que culpemos a los demás y no hagamos caso de nuestra propia contribución, con lo que dejamos la puerta abierta para que la situación se repita una y otra vez. La actitud de víctima inocente no tiene mucho que ver con Quirón en Libra. Muchas personas con este emplazamiento han vivido como muy lesivas(perjudicial) una relación importante en su vida, de la cual no podían escapar o que les exigió un largo tiempo de recuperación, porque contactan con el mundo arquetípico(prototipo) por mediación de otras personas, y el dolor y el voltaje emocional del contacto pueden ser una característica de su vida. Aunque en un nivel nuestras relaciones pueden ser el eco de la relación que tuvimos con nuestro padre o madre, con este emplazamiento es fácil que la sanación dé la impresión de producirse mediante el reconocimiento del nivel arquetípico. También podemos sufrir indeseables períodos de separación y aislamiento, y mantener relaciones que nos dañan hasta el día en que sentimos que ya es demasiado, cerramos a cal y canto el corazón y nos aislamos de la gente. Pero este retraimiento también puede tener una dimensión creativa, si el nativo utiliza el espacio reservado detrás de la barrera para estudiarse a fondo y descubrir qué es realmente lo que pasa. Con este emplazamiento se da una fuerte necesidad de mantener la distancia, y una resistencia no menos intensa a esa misma actitud. Son personas que periódicamente necesitan distanciarse de los demás para recuperar lo que pueden haber proyectado sobre ellos, y que también tienen tendencia a desplazar sus sentimientos y emociones. Estos nativos aprenden mucho, también, cuando encaran los aspectos menos placenteros de las relaciones, ecos de las características marcianas. Entonces pueden verse envueltos en luchas subterráneas por el poder, sin querer relacionarse más que en los términos que ellos mismos fijan para poder afirmar subrepticiamente(ocultación de un hecho que se hace para lograr alguna cosa)su propia voluntad. Pueden ser muy competitivos, pero –tal vez afortunadamente- sin darse cuenta de ello; son capaces de provocar inconscientemente a los demás y de generar conflictos para apartarse de su propia tensión interior. A la inversa, también pueden tener mucho miedo de estas características y ser víctimas de ellas cuando se dan en los demás. Sin embargo, nos podemos ver obligados a aceptar el hecho de que si somos auténticos con nosotros mismos no vamos a gustarle a todo el mundo, y de que tener enemigos no significa que uno sea una mala persona. Nuestro sentimiento de individualidad no tiene por qué depender de que gustemos a los demás. Quien mantenga una relación con alguien que tiene a Quirón en Libra necesitará aprender a defender su terreno y no terminar definiéndose como su mero opositor. Aunque la esperanza de las personas con este emplazamiento es crecer gracias al reto que les plantean las relaciones, con frecuencia ellas mismas lo dificultan porque su propia herida, o punto ciego, está precisamente allí, y es probable que quien se acerque a ellas se tenga que enfrentar con represalias ponzoñosas o con un silencio glacial. Por otra parte, si no crecen es muy probable que la relación se estanque. Estos nativos son muy sensibles si se sienten juzgados u observados; pueden sentirse atacados si se ven que otra persona quiere mantener la distancia, o considerarla fría o indiferente. Les horroriza la posibilidad de ser irracionales o injustos y pueden pasarse de diplomáticos y cautelosos en la expresión de sus sentimientos. Con frecuencia tienen miedo de sus propios sentimientos negativos, que pueden acumularse hasta hacer erupción en escenas de recíprocas acusaciones. El nativo, si no es capaz de respetar su necesidad de estar solo, tenderá a llevarla literalmente a la practica, y en ese caso, es probable que él ( o su pareja) haga las maletas y se vaya, cuando con un poco más de sinceridad emocional podría haber bastado. Algunos de estos nativos se casan o tienen relaciones de intimidad con personas que trabajan en el campo sanitario. Incluso es probable que puedan asumir el papel del herido, y en este caso se produce una situación sumamente destructiva, a la cual son muy vulnerables las personas cuyos padres – uno o ambos- son médicos, sacerdotes, sanadores, espirituales de alguna forma o maestros. Resumiendo, el punto sensible está en la noción de lo que es justo, y en la capacidad de decisión. La persona valorará mucho a los demás con el consiguiente riesgo de ser manipulada. El aprendizaje de la relación justa y equilibrada con la otra persona, será su mayor lección. En este signo de gentileza y seducción, el Ser se verá atacado por Saturno, planeta exaltado en él. La relación con el otro es fuente permanente de conflicto, hasta que el individuo consiga establecer un encuentro verdadero basado en lo esencial aceptando la realidad tal cual és, sin idealizarla. La búsqueda del amor personal y de la belleza, podrá ser transformada hacia el arte que tiene una acción reequilibrante, para su personalidad o bien en una vocación humanitaria, en la que pueda satisfacer su necesidad de amor.

Quirón en Escorpión:

Todos los hombres están resplandecientes

Como si fueran al gran banquete del sacrificio...

Sólo yo sigo indeciso porque aún no he recibido señal

Alguna:

Como un niño todavía incapaz de sonreir;

Inquieto y andariego como quien no tiene hogar.

Todos los hombres gozan de abundancia,

Sólo yo parezco olvidado.

Tengo el corazón de un loco: tan confundido, a oscuras...

Como si estuviera encerrado en mí mismo...

Todos los hombres tienen su objetivo,

Sólo yo ando a tientas como un mendigo...

Pero a mí me parece valioso

Buscar el alimento de la Madre.

Lao Tse, Tao Te King

En este signo, buscamos la transformación personal, intentamos superar nuestra condición de seres aparte y legar a ser algo más que simplemente nosotros; merced a nuestros profundos enfrentamientos con los demás, y a nuestro deseo de unificarnos con ellos, crecemos. Aquí encontramos los poderosos temas de la sexualidad, el nacimiento y la muerte, la perdida y el abandono, la destructividad emocional, el renacimiento y la regeneración. Por mediación de este signo podemos renacer, experimentando nuevamente los profundos sentimientos de épocas preverbales que hasta ahora habían estado sepultados, pero que vuelven a aflorar a la superficie en nuestras relaciones de intimidad y en nuestros contactos sexuales, que bien pueden parecer campos minados. Aquí nuestras heridas más profundas están presentes y nuestra vida emocional puede haber quedado fijada en una etapa infantil. Por eso es importante que estos nativos se familiaricen con la vida emocional de su primera etapa instintiva, tanto con sus extremos de rabia, voracidad, envidia destructiva, depresión y culpabilidad, como con su amor, su profunda vitalidad y su capacidad de crecimiento, importantes también para tener una vivencia profunda del aspecto positivo de su vida emocional y de su conexión con los demás. Con este emplazamiento es probable que el nativo se enfrente desde muy temprano con la muerte, por ejemplo por obra de un trauma de nacimiento grave, de una enfermedad que ponga en peligro su vida, de la temprana muerte de uno de los padres o como resultado de alguna otra experiencia de proximidad con la muerte. Freud creía que en el ser humano conviven dos poderosos impulsos contrarios, uno orientado hacia la vida y el otro hacia la muerte. Aunque controvertida, es probable que esta idea no nos parezca tan absurda si tenemos a Quirón en Escorpión, porque poseeremos una conciencia clara, aunque a menudo incómoda, de nuestra propia destructividad o de nuestra fascinación por la muerte. Se impone en estos nativos una aguda percepción de la fragilidad de la vida. Pueden volverse muy controladores en su intento de protegerse de la perdida y del abandono. También pueden manifestarse esta característica en el ámbito del dinero, e imponerse una dura lucha, quizás estéril, por lograr la independencia económica. Como cualquier Escorpiano, sin embargo, estos nativos son habilísimos para ocultar su vulnerabilidad y su dependencia tras una máscara de malhumor o una fachada de seres poderosos e inescrutables. Muchas personas con este emplazamiento tienen también, en algún momento de la vida, sentimientos suicidas, y en ellas los cambios y transiciones importantes suelen ir acompañados de fantasías de suicidio y de muerte. Esto se puede considerar como una expresión de su deseo de retornar a la fuente, una fuente que, con Quirón en Escorpión, no es de una espiritualidad enrarecida y trascendente: estos nativos desean retornar al profundo útero de la Madre primordial, a una densa oscuridad y a una especie de conciencia celular desde donde se pueda renacer. En estos casos, puede ser útil reflexionar sobre la cuestión siguiente: «Qué hay dentro de mí que necesite morir para que yo pueda renacer?». Con este emplazamiento, el crecimiento personal suele ser bastante tumultuoso, y a veces parece que todo fuera cuestión de vida o muerte. También pueden sentirse inexplicablemente nerviosas y culpables por cada éxito que logran, y que constantemente esperan que les suceda algún desastre. Por debajo de su baja autoestima, de la facilidad con que se sienten mal, indignos y –sin saber por qué- equivocados, es posible que estos nativos teman su propio potencial destructivo y se impongan un riguroso control emocional destinado a proteger a los demás de él. La destructividad emocional inconsciente puede ser proyectada sobre otras personas, y entonces el individuo se vuelve bastante paranoico y vive preocupado por protegerse de su perseguidor, real o imaginario, procurando continuamente burlarlo o aplacarlo. Estos nativos pueden leer una amenaza potencial en situaciones en que, aun cuando ésta exista, no necesariamente se dirige contra ellos. También puede tender interiormente a asumir la culpa de malentendidos o situaciones equívocas que afectan a otras personas. Pueden llegar hacer supersticiosos por pequeñeces, y sentir que los aguarda un día malo si el autobús que esperan se retrasa. Todos estos rasgos configuran un negativo autoengrandecimiento, en virtud del cual se identifican con su maldad imaginaria y que puede indicar heridas profundas sufridas en la etapa preverbal, a las que todavía no se les ha permitido tener acceso a la conciencia. Las raíces de tan incómodos sentimientos se hunden en la temprana relación con la madre: el niño la quiere, la necesita para su supervivencia, y sin embargo teme su tremendo poder, puesto que ella puede satisfacer o no sus deseos. Querría devorarla totalmente, tragársela para que ella jamás pudiera abandonarlo; todas sus emociones, las positivas y las negativas, tienen este carácter devorador. La intensidad de estos sentimientos, normalmente se mitiga por obra de una buena actitud por parte de la madre, pero es frecuente que vuelvan a aflorar en la vida adulta cada vez que se tiene un intenso deseo de algo: poder, fama, sexo, dinero, comida, posición social o lo que fuere. Un poco como Fílira, la madre de Quirón en el mito, estos nativos anhelan fundirse completamente con otra persona, convertirse en ella y ser diferentes de lo que son. Si alguien despierta en ellos un fuerte sentimiento de amor o de odio, pueden sentirse a merced del otro, y entonces, «convirtiéndose en él», intentan recuperar algún sentimiento de su propio poder. De esa manera, la relación se vuelve devoradora y apasionada: el nativo quiere incorporarse, física y psíquicamente, al objeto de su deseo. Puede que necesiten mucho tiempo para perdonar a quienes los han herido y son incapaces de fingir que los perdonan. Tal vez sean personas que experimentan un incómodo placer al castigar y vengarse, un placer que sólo es posible superar si comienzan por reconocer que existe. Es frecuente que quienes tienen este emplazamiento se sientan heridos en el dominio de la sexualidad: el incesto, los malos tratos y aterradores episodios de sadismo y violencia suelen ser acontecimientos frecuentes, ya sea en la vida real o en la fantasía de estas personas, que pueden recibir o infligir heridas tremendas(pero también curarlas) por medio de sus experiencias sexuales, que para ellas son siempre motivo de confrontación con sus sentimientos mas profundos. Los hombres que tienen a Quirón en este emplazamiento viven con frecuencia su masculinidad como algo que quedó herido en su relación con la madre, y es probable que busquen constantemente mujeres más poderosas que ellos; puede ser que intenten someterlas, que compitan con ellas sexual o profesionalmente, o que las completen reverentemente a distancia. Sin embargo, si pueden reconciliarse con su temprano sentimiento de estar heridos, pueden ser muy afectuosos y mostrarse tiernos como pareja sexual, como padres, terapeutas o maestros, porque entienden lo que es el sufrimiento emocional, estos hombres suelen ser muy carismáticos, con el aura típicamente escorpiona de promesa sexual y de intensos sentimientos reprimidos; generalmente son muy atractivos para las mujeres, y no tienen reparos en explotarlo. Esto puede ser motivo de abusos cuando está en juego pautas infantiles inconscientes o, con más razón, si el nativo se empeña en fingir que nada de eso existe. Cómo sanadores, es probable que puedan ayudar a quien está atrapado en el dolor y la oscuridad, ya que su propio don es el conocimiento y la experiencia de estos ámbitos. Resumiendo, podemos decir que el punto clave reside en el poder y la capacidad de transformación de la persona, pero de una manera bastante distinta de la acción de Plutón; Con Quirón no hay impulsividad, sino una sensibilidad sutil a estos niveles. Ellos tienen un don para entrar en resonancia con la energía universal y el poder, y pueden estar tentadas de utilizarlo para la satisfacción egoísta de sus deseos, en realidad deben aprender a trasmutar esta fuerza de voluntad hacia metas impersonales para el bien común y a transmutar también su tendencia a la manipulación en ayuda constructiva. La energía sexual y el conocimiento oculto pueden ser fuentes de regeneración del Ser, confiriéndole una fuerza que puede ser útil a la humanidad.

Quirón en Sagitario:

“Oh buscadores, cuando abandonéis la búsqueda,

Os daréis cuenta de que jamás hubo nada que buscar.”

Con Quirón en sagitario, empezamos a expandir nuestros horizontes mentales y filosóficos; perseguimos nuestros intereses especiales y vamos en busca de las pautas de significado que se revelan en nuestra experiencia personal de la vida. Ensanchamos nuestra comprensión de la vida viajando, experimentando o estudiando otras culturas, sus religiones y su mitología. Con Quirón como regente de este signo, aquí se expresan con intensidad sus temas.

Cuando Quirón está en Sagitario, la fuerza impulsora de la vida es de naturaleza religiosa, aunque quizá no lo parezca a primera vista. Con frecuencia, el marco de referencia heredado de la religión no se adecua a las necesidades íntimas del nativo, que ha de recorrer un largo y a veces solitario sendero en busca de su propio significado individual y de su propósito en la vida. A veces esta búsqueda se hace literal, y hay personas con este emplazamiento que son grandes viajeros: se sienten sanados y espiritualmente alimentados por sus peregrinaciones a santuarios y lugares sagrados, y disfrutan también de la música, la comida y las costumbres de otras culturas. Los seres humanos han emprendido siempre viajes rituales de sanación, ya fuera a visitar grandes Iglesias y famosos lugares sagrados, o simplemente a sentirse en contacto con un árbol o una piedra que les dice algo. Es posible que tengan sueños recurrentes o que guardemos la imagen de lugares sagrados donde podemos regresar en nuestra imaginación, también nos sentimos fortalecidos por la comunión con la naturaleza, especialmente en zonas incontaminadas por la civilización. Con este emplazamiento el nativo puede haberse criado en una cultura extranjera o donde su religión no era reconocida; quizá se haya sentido perseguido por sus pares a causa de sus creencias o le toque vivir en un país donde se está produciendo una transición cultural; tal vez sus padres sean extranjeros, exiliados, o sus creencias religiosas sean tales que los aparten del resto de la población. Con este emplazamiento podemos sentir que por alguna razón estamos «heridos por Dios»; Qiza nuestros padres se pelearon por cuestiones religiosas. Estos nativos pueden llegar hacer sensibles a ideas como la del pecado original, y pueden creer que cuando las cosas van mal, eso significa que Dios está enojado con ellos; También pueden haber heredado un conflicto o confusión religiosa que necesitan resolver.

A diferencia de Freud, jung creía que el instinto religioso y la búsqueda de significado y de una correcta relación con los dioses eran un impulso natural humano, que no se podía reducir a sus contrapartes biológicas ni desechar pegándoles el rótulo de patológicos.

Con este emplazamiento es frecuente que el instinto religioso se despierte en la infancia; desde la niñez, el nativo cavila sobre las mas profundas cuestiones referentes al significado de la vida, y tal vez nunca reciba respuestas satisfactorias. Muchas personas con este emplazamiento, ya de niños llegaron a la conclusión que los adultos son estúpidos. Con Quirón en este signo, el nativo tendrá generalmente un profundo sentimiento religioso, un celo apasionado y ávido de consagrarse a algo; literalmente, cualquier cosa puede convertirse en dios para él si este instinto religioso está desubicado. Hay quienes sin darse cuenta deifican la comida, la educación o incluso la última película de moda, y siguen con fervoroso entusiasmo al objeto de su devoción. Sin embargo, el descontento divino que los ha herido no puede satisfacerse de esa manera. Podría ser útil que se preguntara dónde está (o quien es) el dios o la diosa que da sentido a su vida, ya que su impulso religioso podría arrastrarlos a aguas peligrosas si abrazan causas o se encaminan por sendas espirituales en donde las cuestiones y creencias personales (ecos de Géminis) puedan ser barridas por una ola de fervor colectivo. Peor sería que la imagen del dios o la diosa fuera proyectada sobre un gurú o líder, ya que entonces los individuos se vuelven susceptibles a la explotación y a la violación psicológica. Como Quirón indica a menudo donde se encuentran nuestras primeras heridas, a menos que hayamos hecho algún trabajo tendente a resolver los primeros problemas que tuvimos con nuestros padres, podemos tener conflictos con ellos cuando nuestra energía religiosa se movilice. Un poco de racionalidad geminiana y una pizca de buen humor pueden servir para equilibrar la tendencia a establecer compromisos fanáticos con un antiguo mentor o maestro espiritual, que puede terminar no siendo otra cosa que una figura materna o paterna glorificada. También es posible de que se tenga el sentimiento de haber encontrado la “Verdad”, y el deseo de comunicársela a todo el mundo, puede dar al traste con la vida personal. Se llega, incluso, a limitar la amistades a aquellas personas que comparten las propias creencias. En esta postura se pueden ver matices geminianos: « Si yo tengo la “Verdad”, entonces tengo razón, y tú te equivocas. Al tratar de convencerte o convertirte, te estoy haciendo un favor, porque entonces tú también podrás unirte a los elegidos, a los que sabemos. Tú no puedes tener razón, porque eso significaría que yo me equivoco». Con Quirón en Sagitario, es probable que tengamos que sufrir por obra de nuestra visión de las cosas y de nuestro concepto de lo que es posible, ya que a menudo tenemos dificultades para comprometernos y encontrar una dirección adecuada en la vida. Las flechas de nuestra intuición vuelan hacia todas partes, pero es probable que nos desalentemos al descubrir que las cosas no suceden solas, y nos sintamos renuentes a tomar una actitud activa para conseguir que sucedan. Como Quirón, podemos ser heridos por los demás; el globo de nuestro entusiasmo y de nuestro autoengrandecimiento puede recibir muchos pinchazos antes de que aceptemos la brecha que hay entre lo que podemos y lo que no podemos conseguir que suceda. Puede costarnos mucho dolor renunciar a una visión o a una esperanza, e incluso (si nuestro sentimiento de individualidad y de identidad está muy ligado con ella) podríamos sentir esta renuncia como una muerte. Sin embargo, con este emplazamiento suele ser exactamente ésta la crisis con que nos enfrenta la vida. Si podemos aceptar la renuncia, descubrimos que nuestra visión no solamente sobrevive, sino que en realidad hemos establecido con ella una relación más sana, en vez de sentirnos arrastrados por ella o identificados con ella. La cueva de Quirón en el lado oscuro del monte Pelión, es sugerente en cuanto señala un aspecto importante del viaje de quienes tienen este emplazamiento. Ellos no pueden engañarse con la visión de un significado que excluya el sufrimiento, los aspectos dolorosos y restrictivos de la existencia y la mortalidad. Necesitan una filosofía personal de la vida que pueda abarcar las contradicciones y los diferentes puntos de vistas sin dividirlos unos de otros ni contraponerlos entre sí. Encontrarla puede ser una ardua tarea para quien haya sido educado en un marco tradicional judeocristiano u otra religión, o creencias de diferentes formas de energía, donde el Diablo o energías negativas, es el enemigo de Dios o el Universo en cualquier forma de interpretación o manifestación, y de la verdadera fe, pero no se admite que pueda formar realmente parte de ella. Con este emplazamiento puede darse una tendencia a ver significados personales en todo. Aunque éstos nos inspiren y nos den fuerzas, podemos sentirnos confundidos cuando los significados (o señales) que nosotros hallamos no cuadran con lo que otras personas consideran significativos. Es necesario aprender que el significado no es algo absoluto, sino relativo. Nuestra facilidad para encontrar significados puede ser también una defensa contra el sufrimiento. Los sentimientos subyacentes de desesperación, desesperanza y depresión pueden hallar compensación en nuestros tensos intentos de parecer positivos y espontáneos. A la inversa, con este emplazamiento a veces se hace difícil encontrar ningún significado en nada, aunque por debajo podríamos estar atesorando una visión o una esperanza inconsciente e irrealizable, que quizá se remonte a la niñez, como la herida incurable de Quirón. Permitirle acceso a la conciencia puede tener como consecuencia un gran alivio. Muchas personas con este emplazamiento alcanzan una poderosa visión de otras dimensiones en algún momento de su vida: se sienten traspasadas por un intenso sentimiento de propósito y significado, a veces mediante el uso de alguna droga y con frecuencia durante un transito importante de Quirón. Es probable que más adelante sufran intensamente por su incapacidad para seguir creyendo lo que una vez creyeron. Sienten una frustración intensa al saber que en su interior hay algo que quieren dar pero no saben como y ni siquiera saben lo que es. Con frecuencia, sin embargo, los naturales sentimientos de expansividad y de optimismo están bloqueados para facilitar la expansión de la conciencia y el entendimiento interior. Quirón puede introvertir el carácter jupitariano; si el nativo acepta este proceso, podrá desarrollar una sabiduría terrena, humor y una actitud abierta hacia la vida. La visión puede ser mas bien una característica de la conciencia que una posibilidad respecto de la cual debamos hacer algo, y quizá haya que resistirse a la compulsión a exteriorizar y a ir hacia arriba y hacia fuera con el fin de permitir que esto suceda. En última instancia, el don de este emplazamiento es la capacidad de consagrarnos a la vida como expresión de lo divino, aquí y ahora: una vez que confiamos en su presencia, ya no necesitamos ir en pos de ello. Pero esta confianza puede ser difícil de alcanzar con un emplazamiento así; periódicamente recaemos en una visión dualista en la que algunas cosas son sagradas y otras no, como los gemelos de Géminis. Puede ser que el frenesí de la búsqueda vuelva a aflorar y que sea necesario renunciar una vez más a él. Resumiendo el punto sensible es la superación de los límites y la búsqueda de una filosofía personal. La lección consiste en entender el porqué de las creencias de la fe y facilitar esta comprensión a los demás, rompiendo con el esquema tradicional de Sagitario, buscando maneras distintas de enseñar y transmitir los conocimientos.

Continua…

  • Publicado: Jueves, 22 Octubre 2009 23:42:43 GMT
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